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Nanda Caro (i Blanco) SOBRE EL PAN Y LAS ROSAS

SOBRE EL PAN Y LAS ROSAS. Al grito de “queremos el pan pero también las rosas” las obreras textiles estadounidenses de principios del siglo XX, reclamaban el derecho a un trabajo digno, pero también el respeto a su dignidad humana, su derecho al placer y a la felicidad. El Pan y las Rosas, representan dos luchas irrenunciables: la de clase y la de género; la lucha revolucionaria y la lucha feminista; la lucha contra el capitalismo y la lucha contra el patriarcado. Un deber cotidiano que nos han legado tantos y tantas, reconocid@s y anómim@s, en cualquier caso imprescindibles.

EL AIRE QUE RESPIRAMOS

fcaroblanco | 15 Febrer, 2011 08:19

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LO QUE ESCRIBEN MIS AMIGOS: Este blog abre una nueva sección, está dedicada a aquellos que tengan algo que decir pero no deseen disponer de un blog propio para hacerlo. SOBRE EL PAN Y LAS ROSAS OS CEDE UN ESPACIO.

 Abrimos la sección con un artículo de L’ou com balla (obviamente pseudònimo).

 

 

 EL AIRE QUE RESPIRAMOS

Del político que gobierna se espera que trabaje para mejorar servicios básicos como la educación, la seguridad, servicios sociales, transporte público, vivienda, sanidad.. Se espera también que tome decisiones para favorecer la creación de empleo y mejorar la situación económica.

Ahora bien, previo a todo ese listado de obligaciones está el deber inaplazable de garantizar la calidad del aire que todos respiramos.

Ancianos, niños, no tan niños, hombres y mujeres, sanos o enfermos, inmigrantes y nativos, estudiantes, trabajadores...todos respiran y no dejan de hacerlo ni un minuto de sus vidas. Asegurar la calidad del aire es una necesidad vital y un derecho fundamental. Si no se explicitó en la Constitución de 1978 es porque nadie anticipó por aquel entonces que la polución alcanzaría las cotas a las que ha llegado.

Si el político responsable no pone remedio a la excesiva polución todos los ciudadanos se ven afectados y mucho mueren antes de lo que deberían y otros enferman cuando podrían estar sanos. Es por tanto una cuestión de Estado mantener la calidad del aire que todos respiramos y así parece entenderlo la fiscalía que quiere abrir una investigación sobre los índices de polución que hoy padecen en Madrid.

Gallardón ya detectó en el 2006 el exceso de polución de la ciudad que preside. Prometió remediarlo el 2008 restringiendo el tráfico en el centro de la ciudad...y no lo cumplió. En 2008 Ana Botella prometió  restringir el tráfico en 2010...y no lo cumplió.

Posiblemente si se hubiese restringido el tráfico en el centro de Madrid se habría creado algún perjuicio económico. Las gasolineras y los fabricantes de coches hubiesen visto menguar sus beneficios, pero es una cuestión de prioridades. Estamos hablando de evitar muertes innecesarias y de mejorar la salud de todos los ciudadanos.

Si tuviesen un ápice de vergüenza, Gallardón y Botella dimitirían hoy mismo porque no han querido solucionar un problema cuando les ha sobrado el tiempo para anticiparse y los medios para atajarlo.

En su lugar, han decidido priorizar el beneficio económico que genera el uso del coche privado. Ahora imploran que llueva para solucionar el problema que ellos no han tenido el coraje de abordar. Así se las gasta el Partido Popular...lo primero es el coche...lo demás no es tan importante. Ni siquiera la salud. Ni siquiera la vida.

Comentaris

Re: EL AIRE QUE RESPIRAMOS

AlejandroA | 15/02/2011, 12:33

Cuando se escribe un artículo en el que intervienen las enfermedades crónicas evitables se procura utilizar las muertes como elemento magnificador de su efecto.

Sin embargo, se produce un doble efecto contrario: en primer lugar se refuerza la sensación de inmunidad ante esa enfermedad y en segundo lugar se minimiza la peor parte de la muerte, que es la agonía. Porque a fin de cuentas-y espero que se entienda la frivolidad-, la muerte es muerte, pero la agonía... Es más larga y dura.

Y pongo un ejemplo. Al hablar del tabaco o de la polución de las ciudades nos encanta hablar de las muertes anuales como método para reforzar nuestro argumentos. Sin embargo, esa cifra es mínima en comparación a todo el mundo que está viviendo procesos de, por ejemplo Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y sobre todo, es mínima en comparación al sufrimiento de esas personas.

¿Te imaginas cansarte al pasear? ¿Te imaginas no poder correr hasta la cocina para apagar el fuego de la olla que está hirviendo y vertiendo su contenido sobre la encimera? ¿Te imaginas tener que llevar una bombona de oxígeno a cuesta las 24 horas? ¿Te imaginas tener que dormir con una mascarilla o, peor aún, vivir con ella puesta? Pues todo ese sufrimiento es la agonía que precede a una muerte que, al final de la etapa más cruda, resulta más liberadora que otra cosa.

Soy consciente de que mi comentario poco tiene que ver con el artículo, pero quería dejarlo por escrito porque es un error que cometemos a menudo al escribir.

!

Sebastiano | 16/02/2011, 06:45

Enhorabuena a los dos.

Qué importa la polcuión

No quiero que cuiden el planeta, quiero que me cuiden a mi | 23/02/2011, 21:27

Aquí un enlace donde se ve la actitud del PP claramente en relación a este tema. Ana Botella dice "qué pregunten a los parados si les importa la polución"... Vaya falacias se marca la gente...

www.elpais.com/articulo/espana/Botella/le/pregunten/parados/le/preocupa/contaminacion/elpepuesp/20110210elpepunac_27/Tes

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